La Municipalidad Provincial de Arequipa reevalúa la ejecución de obras por administración directa tras la violenta agresión perpetrada por integrantes del gremio de Construcción Civil contra un grupo de trabajadores que realizaban labores de mantenimiento en la segunda torrentera de San Lázaro. El ataque dejó un saldo de seis personas heridas, una de ellas de gravedad.

El gerente municipal, Pablo Salinas Valencia, informó que el trabajador Grimaldo Rivera Añari (38) sufrió fracturas en tres partes del brazo, además de fuertes golpes en la cabeza y el cuerpo. Actualmente, está siendo operado en una clínica local. Otros cinco trabajadores también resultaron lesionados con diversas contusiones.
Salinas Valencia declaró: “No hemos recibido demandas previas ni comunicación alguna sobre conflictos laborales. Desconocemos las razones por las cuales este grupo llegó al lugar y actuó con violencia”.

Ante estos lamentables hechos, el funcionario anunció que se evaluarán las modalidades de ejecución de obras para garantizar la seguridad de los trabajadores. “No podemos seguir operando en medio de actos violentos. Las obras deben ejecutarse dentro de un marco normativo y regulatorio adecuado”, enfatizó.
Asimismo, informó que la empresa contratista a cargo de la obra ha iniciado denuncias penales contra los responsables de la agresión, quienes podrían enfrentar cargos por atentado contra la vida, lesiones graves y disturbios. “Hace poco, Construcción Civil realizó una marcha contra la extorsión, pero ahora algunos de sus integrantes actúan como aquellos a quienes denunciaron”, agregó el gerente municipal.

Finalmente, exhortó a las autoridades competentes, como la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y la Dirección Regional de Trabajo, a intervenir para prevenir futuras situaciones de violencia en obras municipales. Además, aseguró que los trabajos continuarán, aunque se ha solicitado resguardo policial en la zona para evitar nuevos incidentes.